jueves, 9 de diciembre de 2010

El grillo


Elena Ramos Pérez

Jueves 9 de diciembre del 2010

El grillo

Había una vez un grillo muy pequeño y verde, el grillo era tan pequeño que las personas nunca le prestaban atención a pesar de saltar tan alto que llegaba a estar frente a sus ojos. El grillo pensaba que eso era un gran desventaja pues se sentía muy orgulloso de poder saltar mucho más alto que los otros grillos a pesar de que estos no lo consideraran uno de ellos debido a su insignificante tamaño.

Una tarde, el grillo se topó con un pequeño perrito que se quejaba de ser una variedad miniatura de una "raza pequeña" y al sentirse identificado con el comenzaron a hablar, quejándose de los otros animales más grandes que ellos, se sentían tan a gusto hablando que no notaron la mano sobre ellos que confundiendo al pequeño grillo con una pulga se acercaba decididida al pelaje del perrito.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

La mosca

Elena Ramos Pérez
Miércoles 8 de diciembre del 2010
La mosca
Había una vez una mosca grande y negra, era una de aquellas moscas que zumbaban mientras agitaban sus alas a una velocidad alarmante, eso y ser tan grande eran las razones de que tuviera que haber escapado al menos unas siete veces en un día de los temible matamoscas.
Como la mosca estaba cansada de tener que esquivar a las personas para no ser aplastada comenzó a buscar una manera para que cuando la vieran no intentaran matarla. La respuesta llegó un día mientras miraba a las abejas y veía sorprendida que las personas en vez de poner una cara de asco al verlas, se asustaban.

martes, 7 de diciembre de 2010

El avestruz

Elena Ramos pérez
Martes 7 de diciembre del 2010
El avestruz
Había una vez un avestruz grande y de color negro como cualquier otro avestruz. Vivía en una granja de avestruces cerca de la ciudad y sin embargo, aun que la granja era enorme nunca había salido de su pequeño corral y había vivido toda su vida tras aquellas rejas, enterrando la cabeza una y otra vez en el mismo lugar en el suelo.
Un día el avestruz comenzó a sentirse triste, cada vez más triste pues su gran sueño era ser libre como las aves que volaban en el cielo. El avestruz se puso tan triste que dejó de comer, de moverse y de enterrar la cabeza en el suelo, ahora solo soñaba con poder volar.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El globo

Elena Ramos Pérez
Viernes 3 de diciembre del 2010
El globo
Había una vez un globo azul que se encontraba empaquetado junto a otros como el. Vivía en una tienda en la cual solo se venían globos, globos de todos los tipos, formas, tamaños y colores: los había tan pequeños que apenas se podían inflar, o tan grandes que podían igualar a un globo aerostático.
Cuando los globos estaban aburrido y no tenían nada que hace organizaban una competencia entre ellos para ver cuales eran los más grandes, coloridos y de forma sorprendentes de la tienda y los ganadores tenían la oportunidad de salir de la tienda y ser "libres" por la ciudad, cosa que todos los globos deseaban. Uno de esos días el globo azul decidió competir pues no pensaba esperar a que lo compraran para salir de ahí y tras reconocer que no tenía una forma muy sorprendente ni única y que su único color era el azul comenzó a inflarse y a inflarse sin detenerse al notar que el era uno de aquellos globos pequeños, de mala calidad que tarde o temprano explotarían si se inflaban mucho.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El oso

Elena Ramos Pérez
Jueves 2 de diciembre del 2010
El oso
Había una vez un oso de peluche que vivía en el mostrador de una enorme tienda. Como la navidad ya estaba cerca el mostrador se había llenado de juguetes con motivos o adornos navideños.
Casi todos los osos de peluche que habían llegado tenían una bufanda alrededor del cuello y sobre la cabeza un pequeño gorro a rayas. Como el oso era el único que no tenía nada que ver con la navidad no se sentía bien de estar ahí y mucho menos feliz, el quería tener un gorro, una bufanda y adornos navideños en las patas.
Unos cuantos días antes de navidad el oso decidió buscar algún pretexto para conseguir aquello que quería y tras convencer a los demás osos de que si no conseguía verse un poco más navideño, nadie lo compraría estos le ayudaron y finalmente el oso terminó con un gorro, una bufanda y adornos navideños pintados con marcadores de colores.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

El círculo

Elena Ramos Pérez
Miércoles 1 de diciembre del 2010
El círculo
Había una vez un círculo rojo que estaba dibujado sobre una línea rosa en una hoja de papel, junto al círculo se encontraban dibujados cuadrados y rectángulos de colores así como las características que solían distinguirlos a cada uno de ellos. Cuando el círculo se dio cuenta de que todas las demás tenían muchos lados y el no así que comenzó a sentirse triste y a desear ser un rectángulo, o mejor aún, un cuadrado con cuatro lados perfectos.
Fue entonces cuando los lápices se dieron cuenta de lo triste que parecía el círculo y decididos a cambiar eso lo pintaron de amarillo para que se viera más que los cuadrados y en el centro le colocaron una enorme cara de felicidad.

martes, 30 de noviembre de 2010

La luna

Elena Ramos pérez
Martes 30 de noviembre del 2010
La luna
Había una vez un ratón y un conejo que eran amigos. Se habían conocido mientras el campo en el que solían vivir era destrozado por enormes máquinas y desde aquel momento, en el que se habían encontrado sobre la tierra desierta observando la luna sobre ellos se habían vuelto amigos inseparables. Ambos dormían durante el día y por las noches salían a mirar la luna soñando con algún día llegar a ella.
El ratón había escuchado historias en las cuales la luna estaba hecha de queso, era una enorme bola de queso en el cielo y el conejo había escuchado tantas veces lo mismo que había llegado a creer que en la luna vivía un conejo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Palomitas de maíz

Elena Ramos Pérez
Lunes 29 de noviembre del 2010
Palomitas de maíz
Había una vez varios granos de maíz que vivía en un enorme frasco de vidrio en la alacena de una cocina. Un día de verano vieron como varios de ellos eran echados en una enorme olla con sal y mantequilla y como poco a poco comenzaban a saltar convirtiéndose de un momento a otro en enormes palomitas de maíz que finalmente eran comidas por las personas.
Los granos de maíz, asustados y pensando que aquel era un final trágico decidieron mover entre todos el frasco hacia la orilla de la alacena y tirarlo para romperlo y así salir de aquel lugar para evitar ser cocinados.

viernes, 26 de noviembre de 2010

La mariposa

Elena Ramos Pérez
Viernes 26 de noviembre del 2010
La mariposa
Había una vez una mariposa, era una mariposa especial y algunas animales habían llegado a decir que era mágica pues podía cambiar de color cuando ella quisiera, cosa nada común entre las mariposas. Cuando la mariposa se encontraba volando en el cielo azul sus alas cambiaban de color hasta camuflarse por completo con el cielo y cuando se paraba sobre una flor lograba imitar a la perfección el color de sus pétalos.
Un día varias personas se dieron cuenta de ello y pensando en la fama que conseguirían teniendo una mariposa como aquella comenzaron a pensar en planes y a colocar trampas con el único fin de atraparla. Aunque la mariposa logró esquivar la mayoría de las redes y escapar de la trampas durante varios años, un día mientras se encontraba descuidada una red le cayó encima y poco después se encontraba encerrada en un pequeño frasco de vidrio. Paso el tiempo y poco a poco la mariposa fue volviéndose transparente como el vidrio hasta que finalmente un día desapareció por completo.



jueves, 25 de noviembre de 2010

La gallina de colores

Elena Ramos Pérez
Jueves 25 de noviembre del 2010
La gallina de colores
Había una vez un pavo real muy grande y colorido, todas las plumas que adornaban su cola eran cada una de un color distinto. El pavo real vivía en una granja donde no había mucho espacio para separar a todos los animales por lo que solo había un corral para los caballos, otro para las ovejas y uno más donde se encontraban todas las aves; gallinas, gallos, patos, gansos y el pavo real.
Como el había vivido casi toda su vida en aquel corral había llegado a olvidar lo que era y con el tiempo había comenzado a preguntarse si era una gallina, un gallo, un pato o tal vez un ganso. Como en realidad no se parecía mucho a ninguno de estos el pavo real había llegado a la conclusión de que era una rara especie de gallina: una gallina de colores.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El caballo

Elena Ramos Pérez
Miércoles 24 de noviembre del 2010
El caballo
Había una vez un caballo blanco muy alegre y feliz, el caballo no pensaba en nada ni tenía que preocuparse de nada pues era libre lo que le hacía sentirse más feliz.
Un día el caballo se encontraba descansando de una larga caminata en un pastizal cuando vio que sobre el volaban alegremente varias aves de colores y desde aquel momento el caballo no dejó ni un solo momento de pensar en lo que sentían esas aves al volar. Tal fue su obsesión con volar que una tarde decidió juntar plumas y plumas para así finalmente construir un par de alas con las que pudiera volar y recorrer el mundo.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Flores grises

Elena Ramos Pérez
Lunes 22 de noviembre del 2010

Flores grises

Había una vez varias semillas que vivían en una bolsa, todas eran semillas de las cuales saldrían el mismo tipo de flores: flores grandes y de colores. En realidad ninguna de sabía con seguridad el color del que sería la flor que saliera de de ellas y sin embargo algunas aseguraban que como eran azules, rojas rosas o amarillas lo más lógico sería que sus flores también lo fueran.
Entre todas las semillas se encontraba una gris que sentía que no encajaba en aquel lugar, ella no sentía que su flor fuera a ser de algún color en especial; No sentía que fuera a salir flor alguna de ella. Por fin llegó el día en que las sembraron y poco después comenzaron a crecer, cuando la planta de la semilla gris se encontró sobre la tierra y miró a su alrededor vio muy tristemente que todas las demás semillas se habían vuelto enormes flores de colores brillantes y en cambio ella y sus flores simplemente seguían siendo las que no encajaban.

Español (sílabas)


Español (sílabas)

Sílabas

Las palabras se dividen en golpes de voz, o divisiones fonológicas, mejor cocidas como sílabas.
En el idioma español las sílabas están formadas por una vocal o bien, un diptongo (2 vocales juntas, al menos una de ellas débil) y la coda (última consonante de una sílaba) que puede ser simple o doble (ll, ch, rr)

División de sílabas
La división de sílabas y el número de ellas en una palabra sirve para clasificarlas:
Monosílaba: una sílaba (sal, luz, mar, etc.)
Bisílaba: dos sílabas (ca-sa, lu-pa, ro-sa, etc.)
Trisílaba: tres sílabas (cas-ti-llo, ca-mi-sa, etc...)
Tetrasílaba: Cuatro sílabas (ca-len-ta-dor, e-vo-lu-ción, etc...)
Polisílaba: Cinco o más sílabas (ac-tua-li-za-da, com-pu-ta-do-ra, etc...)

Acentuación
La acentuación de una palabra y la sílaba tónica tambien lleva a una clasificación:
Agudas: Acentuación en la última sílaba (so-fá, ca-fé, can-ción, etc...)
Graves:
Acentuación en la penúltima sílaba (dé-bil, hom-bre, ca-sa, etc...)
Esdrújulas: Acentuación en la antepenúltima sílaba (te-lé-fo-no, in-for-má-ti-ca, etc...
Sobreesdrújulas: Acentuación en la tras antepenúltima sílaba (cuén-ta-me-lo, fá-cil-men-te, etc...)




Fuentes:
Sílaba - Wikipedia, la enciclopedia libre
Las Silabas



Elena Ramos Pérez
Lunes 22 de noviembre del 2010

viernes, 19 de noviembre de 2010

El dinosaurio

Elena Ramos Pérez
Viernes 19 de noviembre del 2010

EL dinosaurio.
Había una vez un dinosaurio de juguete que vivía en el jardín de una casa, el dinosaurio era pequeño, pero se veía a si mismo enorme, pues para él el pasto recién cortado eran enormes pastizales y las flores aun sin abrir eran árboles; a esa escala, el dinosaurio era más grande que los árboles y el pasto que era un obstáculo para los otros animales (insectos) para el no suponía ningún problema.
Un día el dinosaurio vio una pequeña mariposa que posada sobre una flor lo miraba curiosamente, entonces pensó en lo que sentía ese dinosaurio (para él todo lo que se movía era un dinosaurio) al volar y comenzó a desear tener ese par de alas que sobresalían en la mariposa y sin pensarlo dos veces se lanzó sobre ésta dispuesto a conseguir ese par que le permitirían volar, ser libre.


jueves, 18 de noviembre de 2010

La pizza

Elena Ramos Pérez
Jueves 28 de noviembre del 2010
La pizza
Había una vez una pizza de plástico que estaba dividida en ocho pedazos, la pizza estaba guardada en un baúl junto a otros tantos juguetes. Casi todos los pedazos de pizza se sentían felices de ser de plástico pues pensaban que tenían suerte de que no los fueran a comer, todos menos uno, éste pedazo se sentía triste pues a diferencia de los demás el pensaba que las pizzas estaban hechas para comerse y que una pizza de plástico como ella no servía de nada.
No muy lejos de ahí, en la cocina se encontraba una pizza recién salida del horno, aquella pizza estaba dividida en ocho partes y todos menos uno se sentían felices de no ser de plástico, éste pedazo de pizza se sentía triste, pues el no quería que la comieran.
Entonces las pizzas tuvieron la misma idea, al mismo tiempo; una encontró la manera de salir del baúl y llegar hasta la cocina y la otra encontró la manera de llegar hasta el baúl. Cambiaron lugares y durante esos cuantos minutos antes de que las regresaran a sus respectivos lugares, ambas fueron felices al sentirse ser lo que no eran.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El pez

Elena Ramos Pérez
Miércoles 17 de noviembre del 2010
El pez
Había una vez un pez dorado que vivía en una pecera de forma esférica. La pecera tenía tapa que impedía que el agua dentro se saliera, aún cuando la pecera estuviera boca abajo. Como el pez era muy curioso y la pasaba feliz en su pecera siempre limpia, pensaba que todo era así y el día en que se asomó a través de una ventana y vio el mar decidió rodar hacía ahí.
Con el tiempo logró encontrar la forma de salir y fue rodando, rodando hasta llegar al mar y una vez en la orilla de un acantilado se lanzó. El pez tenía todo planeado, pues de camino ahí, había ido aflojando la tapa y cuando cayó al agua ésta se abrió y el pez salió. Nadó algún tiempo, feliz de encontrarse en una "pecera" más grande pero cuando se vio a si mismo no pudo distinguir el color dorado y asustado comenzó a nadar intentando liberarse de el tono azul que lo cubría.

martes, 16 de noviembre de 2010

El gato

Elena Ramos Pérez
Martes 16 de noviembre del 2010
El gato
Había una vez un gato azul. El gato era soñador, pues aunque vivía en una enorme casa donde podía moverse libremente y sus dueños lo trataban muy bien, el gato prefería vivir en su mundo de sueños.
Soñaba con la luna y las estrellas, con campos llenos de flores, soñaba con ser libre, pero no la libertad que gozaba en aquel momento, el gato soñaba con otro tipo de libertad.
Cada día el gato se despertaba por las mañanas y aunque fuera un bonito día soleado y las mariposas volaran fuera de la ventana, el gato solía imaginarse a sí mismo de colores y con un par de alas; aunque comiera una lata de atún, el gato se imaginaba comiendo helado de sabores. Y así fue como con el tiempo el gato dejó de distinguir los sueños de lo que era real, para el, su realidad era fantástica.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La moneda

Elena Ramos Pérez
Jueves 11 de noviembre del 2010
La moneda
Había una vez una pequeña moneda de chocolate que vivía en una tienda de dulces. Como ella era la última moneda de chocolate, se encontraba sola en una enorme caja, separada de los demás dulces.
Un día la moneda, cansada de estar siempre sola en el mismo lugar salió de su caja y decidió recorrer el resto de la tienda en busca de algo interesante que hacer. Se sorprendió mucho cuando llegó a dónde estaba la caja registradora pues dentro habían tantas monedas aparentemente como ella, Poco después la moneda decidió quedarse ahí, pues había pasado tanto tiempo creyendo que ella era la única moneda en la tienda que ahora se sentía muy feliz pensando que por fin había encontrado un lugar al que pertenecía.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El caracol

Elena Ramos Pérez
Miércoles 10 de noviembre del 2010
El caracol
Había una vez un caracol que vivía pegado en la pared que rodeaba un jardín, el caracol tenía una enorme concha amarilla, color poco común en los caracoles. Aquella era la razón por la cual los caracoles que en su mayoría tenían conchas de color café o negro, evitaban en absoluto acercarse a el, creyendo estúpidamente que el color amarillo era un color muy feo y que era "contagioso" .
Un día el caracol decidió salir de aquel jardín para ver su fuera encontraba a otros como él. Sin embargo cuando salió lo primero con lo que se topó fue con un par de babosas que como estaban algo ciegas no notaron la enorme concha sobre el y el caracol aprovechando eso vivió el resto de su vida feliz, fingiendo ser una babosa.